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Bebés Casi a Término

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Los bebés nacidos entre tres y cinco semanas antes de término pueden parecer completamente desarrollados, pero cuando un bebé nace aunque sea un poco antes de lo esperado pesa mucho menos de lo que pesaría de haber nacido a término. Esto se debe a que los bebés aumentan aproximadamente media libra durante cada una de las últimas cinco semanas de embarazo.

Es posible que el bebé casi a término muestre algunos comportamientos de inmadurez, como por ejemplo:

  • Problemas para mantener una temperatura normal.
  • Problemas para alimentarse.
  • Ictericia (aspecto amarillo de la piel y del blanco de los ojos).
  • Problemas para combatir infecciones.
Por esta razón, el bebé casi a término necesita atención, evaluación y control más cuidadosos después del nacimiento y durante las primeras semanas en el hogar.


Control de la temperatura corporal">

Control de la temperatura corporal

Es posible que el bebé casi a término no pueda regular tan bien su temperatura corporal como el bebé a término. Es posible que usted deba controlar la temperatura de su bebé más de cerca para asegurarse de que esta no baje ni suba demasiado. No es necesario subir la temperatura del ambiente para mantener a su bebé abrigado. La temperatura normal del ambiente es adecuada para la mayoría de los bebés. No coloque a su bebé cerca de una ventana en la que dé el sol ni cerca de un calentador.

La mayoría de los expertos en el cuidado de bebés recomiendan vestir a los bebés con la misma cantidad de capas de ropa que usted usaría para estar cómodo. Evite el impulso de abrigar demasiado a su bebé. Por lo general, un bebé muy abrigado estará molesto, se pondrá colorado y, posiblemente, transpirará. Un bebé que está fresco también puede estar molesto, pero no se pondrá colorado, y es posible que tenga las manos o los pies fríos, pálidos o de aspecto marmolado. La temperatura de las manos o los pies de su bebé puede no ser una buena medida de la temperatura de su bebé, pero si la pancita de su bebé está fría, agregue una capa de ropa y vuelva a verificar su temperatura al cabo de, aproximadamente, una hora. Dado que en la mayoría de los casos la pérdida de temperatura de los bebés se produce a través de la superficie de la cabeza, usar un sombrero suave de algodón puede ayudar a mantener a su bebé abrigado. También puede ser útil mantener a su bebé alejado de corrientes de aire.

La mejor manera de determinar la temperatura de su bebé es tomar su temperatura axilar (en la axila) con un termómetro digital. Si su bebé parece estar frío todo el tiempo (menos de 97.6 grados Fahrenheit o 36.5 grados Celsius) o demasiado caliente (más de 99 grados Fahrenheit o 37 grados Celsius), comuníquese con el proveedor de cuidados de la salud de su bebé.

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Lactancia

Un bebé que nació entre tres y cinco semanas antes de término aprenderá el proceso de la lactancia igual que un bebé a término, pero necesitará ayuda adicional durante los primeros días después del nacimiento. Durante la primera semana de vida, el bebé casi a término preferirá dormir antes que comer; por lo tanto, es importante estar atento a la hora y no dejar que pasen más de tres horas entre comidas. Los siguientes puntos le serán de ayuda para comenzar:

  • Pídale a su enfermero que le brinde ayuda adicional para despertar a su bebé y acomodarlo en el seno.
  • Si su bebé no se prende bien al seno, pídale a su enfermero que le muestre cómo utilizar un sacaleche eléctrico y saque la leche de sus senos durante 10 a 15 minutos cada 3 horas.
  • De ser posible, pida que la vea uno de los consultores de lactancia (amamantamiento). El consultor de lactancia puede visitarla mientras se encuentre en el hospital y brindarle ayuda adicional con la lactancia.
  • Asegúrese de saber a quién llamar para obtener ayuda una vez que esté en su hogar. El personal del hospital y/o el consultor de lactancia pueden ayudarla a encontrar asistencia para la lactancia una vez que se retire del hospital.
A la mayoría de los padres recientes les preocupa cómo darse cuenta si su bebé se alimenta lo suficiente. Esto se da especialmente en el caso de los padres que tienen un bebé prematuro. La meta es que el bebé se alimente entre 8 y 12 veces en un período de 24 horas. La regla de 4x4x4 es buena: al menos 4 movimientos intestinales, a partir del cuarto día de vida, durante las primeras 4 semanas de vida. Una vez que la leche materna haya ingresado en el sistema de su bebé, las deposiciones serán de color mostaza y fluidas. Muchos bebés tienen deposiciones cada vez que se alimentan. Además, su bebé debe mojar los pañales todos los días.
Si su bebé continúa muy somnoliento, se salta comidas y/o no moja ni ensucia sus pañales todos los días, llame al proveedor de cuidados de la salud de su bebé. (Vea la sección Lactancia).

Alimentación con biberón
Un patrón de alimentación típico para un bebé casi a término durante uno o dos días después del nacimiento puede ser de solo 1/2 a 1 onza cada 2 a 3 horas. Para fines de la primera semana, su bebé puede ingerir entre 2 y 3 onzas. Si su bebé no se despierta para alimentarse al menos cada 3 horas, descubra a su bebé y cámbiele el pañal. Es posible que los bebés que se alimentan con leche maternizada no muevan el intestino todos los días, pero deberían mojar varios pañales por día.
Si su bebé está muy somnoliento, se salta comidas y/o no moja los pañales todos los días, llame al proveedor de cuidados de la salud de su bebé.

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Ictericia

Entre el 45 y el 60 por ciento de los bebés a término y el 80 por ciento de los bebés prematuros, pueden experimentar una ictericia leve. Este tipo de ictericia no es la misma que la que se produce en las personas mayores, y no significa que esté sucediendo algo malo con el hígado de su bebé. Simplemente se debe a que el hígado de su bebé no está completamente desarrollado.

Consulte la sección Ictericia para obtener información más detallada acerca de este tema tan importante.

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Resistencia a la infección

La posibilidad de una enfermedad resulta especialmente atemorizante para los padres de los recién nacidos. Para ayudar a proteger a su bebé, evite las visitas poco tiempo después de la llegada del bebé al hogar y pídales a los amigos y familiares enfermos que no vengan de visita. Lavarse bien las manos es la mejor manera de prevenir la transmisión de infecciones. Esto incluye lavarse las manos después de usar el baño, luego de cada cambio de pañal, luego de sonarse la nariz, luego de estornudar o toser sobre sus manos y antes de levantar a su bebé. Si alguien en su hogar está enfermo, séquese las manos con toallas de papel desechables en lugar de toallas de paño.

Es importante reconocer cuando su bebé no actúa normalmente. (p. ej., el bebé parece inusualmente irritable, inquieto, somnoliento o letárgico). Confíe en sus instintos. Todos los bebés se enferman, pero no todas las enfermedades representan un riesgo para la vida.

Llame al proveedor de cuidados de la salud de su bebé si este presenta cualquiera de los siguientes síntomas o si a usted le preocupa que se enferme:

  • Problemas respiratorios (orificios nasales dilatados o respiración ruidosa)
  • Vómitos frecuentes o explosivos
  • Sangre o mucosidad presente en las heces
  • Deposiciones líquidas o cambio repentino en la cantidad de deposiciones
  • Pérdida del apetito
  • Temperatura anormal (demasiado alta o baja)
  • Secreción con mal olor del cordón umbilical
  • Hinchazón o enrojecimiento de los ojos
  • Cualquier sarpullido

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